martes, 15 de septiembre de 2009

Las bolsas de plástico y el supermercado.

Ayer fui a una conocidísima superficie comercial con mi lista de la compra -con lo que cuesta todo hoy, como para no ir con ella, bolígrafo en ristre-. Yo ya sabía que en este hiper/supermercado habían quitado las bolsas de plástico desde el 1 de septiembre, así que iba pertrechada de la mía propia, de rafia, claro, bien doblada, como me ha enseñado mi amiga Maricarmen, en el bolso.

Lo de ir ahora con la bolsa a cuestas me recuerda a cuando mi abuela iba al mercado con aquellas bolsas de color verde y asas duras, que también he conocido en casa de mi madre. Y mi marido me trajo a Madrid la buena costumbre de ir a la compra con un carrito de la compra -buena costumbre, digo, por lo de evitar el dolor de espalda. Bueno, bien.

Pero lo que me molesta, me indigna y me hace sentir que se ríen de mi es que me vendan con cara de ingenuidad que es por el bien planetario, la salvación de los pulmones verdes de la Tierra y dentro del plan solidario de la empresa.

Veamos...

¿No será, además, que un sesudo encargado del marketing de esta cadena ha hecho números y se ha dado cuenta de que sale mejor quitar las bolsas de plástico y hacer que los clientes compren las de rafia verde de la propia empresa? Porque, seamos sinceros: ¿cuántos nos acordamos de traer la nuestra propia de casa? O si no, tranquilo, estimado cliente: aquí están nuestras bolsas desechables, para que las use varias veces. Hombre, que yo siempre he reutilizado, reciclado y reusado las de plástico de toda la vida como bolsas de basura, para llevar cosas y luego las echo en el contenedor amarillo.

Pero gracias por recordármelo, claro. Y de paso, publicidad gratuita por la calle...

Así que cuando la cajera me dijo, al ver que yo pasaba los productos de mi compra por su línea, que ya no repartían bolsas ("¿recuerda, señora?", me dijo), yo ya sacaba la mía del bolso. Sonrisa de la cajera, claro. Y, por cierto, le contesté: ¿por qué siguen entonces las bolsas de la fruta, los guantes y el pan en bolsas de plástico? ¿O es que eso no entra en el plan de protección medioambiental de la empresa?


No me dijo nada. ¿Por qué sería?

Cómo me molesta sentirme engañada.

Como cuando estuve en el Zoco de Estambul y me decían "pase, pase, que aquí engañamos menos..."

2 comentarios:

  1. Hombre, pues claro que han echado cuentas. Ahora nos venden hasta las bolsas, es el colmo ya.
    Cuantas cosas hay nocivas para el medio ambiente, y se callan porque dan dinero!

    Feliz tarde, madame

    Bisous

    ResponderEliminar
  2. Madame,
    y lo peor, esa sensación de ser utilizada por una cadena comercial... ¿Por qué no plantarán jardines junto al parking, por ejemplo?

    Feliz tarde.

    ResponderEliminar

No acepto comentarios anónimos. Si no nos dices quién eres, tu comentario no se publicará.

Visito tu enlace si tu comentario no es spam, anónimo o una falta de respeto.