sábado, 12 de septiembre de 2009

Una reclamación.


Ahora no iba a escribir, esperaba un momento más tranquilo y con menos ajetreo en casa (esta mañana toca adecentar nevera y casa ante la inminente llegada de mi marido y mi hija desde León, donde han pasado una semana de vacaciones). Pero no he podido resistirme porque he recibido un correo electrónico que me ha electrizado...

Veamos, vamos a recordar sitios donde es necesario esperar, guardar turno o seguir unas mínimas normas de urbanidad:
  1. Cuando voy al supermercado y espero pacientemente en la línea de cajas a poder ser atendida por una chica -generalmente- que, además, llevará toda la mañana ahí de pie y a la que casi nadie le habrá saludado ni dado las gracias por su trabajo.
  2. Cuando voy a una ventanilla de la Administración y pido, explico o pongo una reclamación -por ejemplo, mi última experiencia en Hacienda, donde todavía no se han enterado, después de cinco años, de que no me compro una casa todos los años... Pero no se te ocurra acudir fuera del horario de ventanilla.
  3. Cuando me es necesario renovar el carnet de identidad o de conducir. Horas de espera, la mayoría de las veces.
  4. Cuando tengo cita con el médico. Claro que tienes que esperar, y encima siempre hay alguien que le vocea al profesional. ¿Y cuando tú estás dentro, no te gusta que te atiendan todo el tiempo necesario, y más, con detalle y atención? Serás egoísta...
Por ejemplo.

Entonces, si en las ventanillas tienes un horario, si en la línea de cajas lo normal es que no te cueles, si para renovar el carnet de conducir esperas -por la cuenta que te trae- o si te quedas en la sala de espera del médico esperando tu hora de cita...

Entonces, ¿por qué un padre de un alumno me pedía hoy, de malos modos y cuatro días fuera de plazo, que el examen de su hijo -en blanco, por cierto-, fuera revisado? Veamos, ya lo entiendo:
  1. No soy una cajera, por lo cual no tiene que esperar turno. Ya se sabe, el bote de leche siempre tiene preferencia en atención y dedicación: merece la pena guardar las normas en este caso.
  2. No le puedo renovar el carnet de conducir. Por lo tanto, no es preciso esperar. El carnet -encima, por puntos- es infinitamente más importante que la atención en su tiempo sobre el caso de su hijo.
  3. No soy Hacienda -aunque sí la Administración. Y como no le voy a devolver dinero ni tengo una ventanilla entre él y yo, puede usar el horario y los medios que quiera. Total, para lo poco que trabajan los profesores...
  4. Y no sé nada de virus ni bacterias -sólo que mis alumnos me contagiarán la gripe A en algún momento del curso-, por lo que no es preciso pedir cita ni esperar en una salita a que le pueda atender, en su día, a su hora y como sería conveniente.
Ahora lo entiendo. Tantos años estudiando para no darme cuenta hasta ahora mismo...

Más listas de cosas, cosas que me molestan y otros asuntos del colegio...

5 comentarios:

  1. Que bueno, madame, en blanco y aun piden que lo revise! Sera para ver si tenia manchas del bocata de atun que se zampo en el recreo, porque otra cosa...

    Pero claro, la version que le llegaría al padre fue de que habia hecho un examen de sobresaliente pero que usted le tiene mania y le suspendio. Y los padres, curiosamente, tienen una tendencia creciente a creerse esa clase de tonterias.

    Feliz fin de semana, madame

    Bisous

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  2. Como padre, espero no cometer nunca el error de ver el colegio como un "aparcadero" de hijos, en el que los entrego y me los deben devolver ya educaditos, formados y maduros, sin que yo tenga que intervenir. De manera que si mi hijo suspende, será porque la persona que le imparte las clases no sabe hacer su trabajo. Hay muchos padres así. Cada vez más, por desgracia. De lo contario, no me explico que un padre pida la revisión de un examen en blanco. Como no sea que estuviera escrito con tinta invisible y hubiera que arrimarle una llama para ver lo escrito...
    La labor de los docentes es algo que respeto profundamente, pues la veo difícil y mal recompensada. Por si te interesa, en esta dirección, http://barataria2009.blogspot.com/2009/06/pablo-se-ha-graduado-dedicado-isabel.html puedes leer una entrada que dediqué en mi blog a la maestra de mi hijo mayor, que, aunque es mayor, sigue siendo pequeño, pues tiene sólo 6 años.
    Saludos.

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  3. Madame, es obvio que le debo de tener manía a este muchacho, ya que ni quiere responder en mis exámenes. Créase que el susodicho padre ha insistido todo el curso en que su hijo estudiaba varias horas al día... Lo que no me explico es porqué, entonces, no ha aprobado todo, siendo además repetidor. Que descanse.

    Perikiyo, he leido tu entrada y te agradezco tu apoyo al gremio de maestros y profesores. No suele ser muy habitual que las familias tengan esta actitud abierta. Al menos, no es mi experiencia. Mi hija empieza el lunes su andadura en Infantil y, por supuesto, su profe Mª Carmen es la profesional en la que pongo todami confianza. Cuenta conmigo y con mi marido para ayudarla en la tarea de educar en conocimientos -que del resto de la educación ya nos encargaremos nosotros- a nuestra hija. Gracias por tu visita.

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  4. Hola Montse.
    Lo que cuentas es surrealista ¿de veras te ha ocurrido eso? Ese señor tien un grave problema de comumicación con su hijo. La verdad es que no sé porqué me extraño, porque a mí me vino una madre diciendo que porqué le enviaba un informe de faltas de su hijo cuando su hijo llevaba... ¡dos años en la Universidad! Y no es el único caso. Los padres somos unos auténticos ignorantes de lo que hacen nuestros hijos, pero es que además hay algunos que son muy crédulos.
    Saludos

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  5. Alfredo,
    totalmente real. No es el único.
    Una vez me dijo (otra familia) que quién era yo para mandar a su hijo hacer el examen de recuperación de una evaluación, que ya le haría ella el examen...

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