lunes, 11 de enero de 2010

Tempus non fugit.

El tiempo no se va. No se ha ido de mi colegio. Ha quedado retenido en un reloj de pasillo que marca las doce menos diez... Es una hora eterna -podría ser torera, pero no- que fue capturada hace años, nunca nadie arregló ese reloj. Se han quedado los minutos colgando con tranquilidad entre sus manillas y sus esfera nos mira con aire ausente a los que regresábamos al trabajo en medio de la nieve.


4 comentarios:

  1. Ojalá el tiempo se pudiese manejar a antojo del consumidor.

    Creo que primero va a haber que viajar a la velocidad de la luz para poder pararlo...

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  2. Ojala pudieramos detener el tiempo parando el reloj. Pero otras veces ojala pudieramos hacer que marchase mas deprisa! Ciertamente el tiempo es muy relativo.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  3. MiniSchoch:

    Fíjate bien en los pasillos que conoces... Tal vez puedas ver en directo este reloj.

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  4. Madame,
    tal vez algún día el control del tiempo (es decir, encerrarlo en un reloj) nos permita recrear la máquina que nos permita viajar al pasado...
    Feliz noche.

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