jueves, 31 de diciembre de 2009

Como poco, mejor.

Lo de menos hoy son las horas de luz. Lo que importa es la noche, esa nocturnidad que en horas se irá aferrando poco a poco a cada punto de la Tierra -y de la tierra. Merece la pena en este día cómo se desliza el reloj, impacientes todos por llegar a la cena, el postre, las uvas -en España-, el reloj marcando la frontera simbólica y hoy menos tenue entre un año y otro, los deseos suspendidos en el aire durante sesenta lentos segundos...

Que sea, espero, como poco un año mejor. Buen 2010.


4 comentarios:

  1. Que poquito queda, madame!

    Feliz entrada de año!

    Bisous

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  2. Que el año que comienza sea fructífero y que tenga corazón porque nosotros lo pondremos para hacer de nuestra vida algo hermoso y digno de ser vivido. No pienso que todos nuestros deseos se hayan de cumplir, pero sí tener la predisposición de que nuestra mente esté alerta y sea consciente del mundo que nos rodea y de nuestro ser que observa sin juzgar. Felices instantes de transición a una nueva porción de tiempo que nos traiga prodigios y riqueza en sabiduría. Salud.

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  3. Gracias a los tres. Espero que la noche fuera todo lo mágica posible.

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