martes, 9 de marzo de 2010

Tengo frío en las manos.

Dijo:

- Mamá, tengo frío.

Tendió su mano, confiada, con la certeza total de que también esta vez -también-, mamá sabría resolver la situación.


8 comentarios:

  1. ¡Qué hermosa es la confianza absoluta que de niño se tiene en los padres! Se piensa que son omnipotentes. Aún mi hija de diez años conserva parte de esa inocencia. Su papito, ay su papito.

    ResponderEliminar
  2. ¡jo,jo,jo!, muy adecuada para nuestros días

    ResponderEliminar
  3. Los papás y las mamás lo pueden todo;
    tu responsabilidad es hacer que así sea...

    ResponderEliminar
  4. Gracias los tres.
    ¿Acaso dudábamos de que los padres son todopoderosos? Qué impresionante es el concepto de ese poder que tiene un niño pequeño.
    Y como dice MiniSchoch, qué gran responsabilidad.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. Es hermosa la confianza infantil. Hemos de procurar no defraudarla nunca... Besotes.

    ResponderEliminar
  6. El tío de Rut también tiene un frío del copón10 de marzo de 2010, 19:41

    Aprovecha ahora que tiende la mano con ese lema, que luego la tenderá para decir

    - Mamá, dame euuuros

    ResponderEliminar
  7. Isabel,
    ¿una confianza frágil como cristal?

    ResponderEliminar
  8. Tío de Rut,

    ya podrá extender la mano, ya, que le mandaré que vaya a dar la lata a su tíito.

    Juas.

    ResponderEliminar

No acepto comentarios anónimos. Si no nos dices quién eres, tu comentario no se publicará.

Visito tu enlace si tu comentario no es spam, anónimo o una falta de respeto.