sábado, 31 de diciembre de 2011

Horas espesas de Nochevieja.

Me gusta esta sensación de un año que va goteando lo que le queda, como mi botella de aceite cuando sabe que está a punto de acabar en el cubo de reciclado. Las horas estas esperando la cena van más lentas, sí, como si se quisieran quedar pegadas en la esfera del reloj del salón: un ya sí, pero todavía no. Como si la última noche del año tuviera sabor escatológico y ganas de ser diferente. Imagino las agujas ralentizadas y espesas tiic... taac tiiiiic... taaaac tiii-ii-i-c... ta...

Lo mejor para todos en el 2012.

5 comentarios:

  1. Feliz 2012, madame!
    Que tenga una hermosa celebración para recibir al año que ya llega.

    Bisous

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  2. Muy feliz 2012 para ti también, Negre, y espero que pases muy bien la cena de hoy y las horas eternas que quedan hasta ella. Las horas del 2012, que no se apuren, así dura más.

    Besos!!!

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  3. Se trata del dios Cronos, Negre, que se complace elongando su cuenta fatal y nos parece que amaga con su güadaña, pero no: es que se divierte sabiéndose hoy el protagonista de los humanos dados, como somos, a querer dominar el tiempo. Es una alucinación compartida por todos, no te extrañas, a mí también se me relentizan cada uno de los segundos de esos últimos cinco minutos de cada año.

    Un abrazo

    José Luis

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  4. Feliz año y feliz blog, Negre. Ya lo ha goteado todo. Te escribo en el 2012.
    Un abrazo.

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  5. Feliz año a todos. Gracias por vuestros deseos, felicitaciones y comentarios. Que todo se cumpla y las horas sean felices, lentas o no.

    Un abrazo.

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