sábado, 3 de julio de 2010

Me están vigilando y no lo sabía.


Un comentario que me han hecho me ha recordado hoy uno de mis libros para-no-olvidar: 1984, de G. Orwell. Y es que me vigilan. No ha sido la policía, ni la Guardia Civil, ni mi querida Hacienda o sus respetables señorías; no ha sido un vecino, ni un familiar ni un amigo. No he sido atacada por un spam ni me han baneado en el día de hoy. Ningún virus malicioso se ha acercado a mi ordenador ni mi Banco me ha mandado un certificado urgente diciendo que... Pero siento, percibo con claridad impoluta, incluso afirmo, que se ha producido algo insólito e insospechado para mí.

Con sabor agrio a limón alguien ha decidido que no soy una apetecible compañía, y así me lo ha hecho saber.

Lo que esa persona no sabe es que me gusta mucho el sabor del limón... Me refresca, me quita la sed y es mi arma contra el calor; lo elijo antes que la fresa o la naranja y a veces hasta saboreo la rodaja esa que se pone al tomar un aperitivo o pido mousse de limón como postre, uno de mis favoritos. El limón tiene además propiedades curativas contra la fiebre y trabaja en grupo con la miel para lograrlo, tiene vitamina C y es bueno para las dietas. Y además, un limón es un aliado, porque elimina el exceso de grasa de la piel, ayuda a los diabéticos, adereza las ensaladas y les da buen sabor, neutraliza los malos olores y acondiciona el cabello.

Decidido: esta persona tiene razón. Su agrio limón me representa. Sí.


2 comentarios:

  1. No es la primera vez que se habla, por aquí, de este amarillo cítrico, que sirve para neutralizar la mezcolanza de olores del microondas. ;)

    Un abrazo.

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  2. Perikiyo,
    ¡no sabía la utilidad del limón en el microondas! Lo tendré en cuenta... Siempre dejaba la puerta abierta ;-)

    Un abrazo.

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