domingo, 31 de julio de 2011

Vacío doloroso.

Ha desaparecido uno de los columpios de mi comunidad vecinal, el de la derecha, el del asiento rojo, ese que, casualmente, estaba ya cedido el verano pasado. Ha sido derrotado, y su ausencia duele como la extremidad amputada que ya no está, pero sigue haciendo daño... Su hueco está ahí, presente, en un vacío casi existencial y ha dejado abandonada a su pareja bajo la pequeña viga de madera. ¿Y para qué puede servir un columpio que ahora está solo? Un columpio impar se me figura inacabado y poco útil, tal vez objetivo de una larga fila de niños lloriqueantes en espera o de madres defensoras a ultranza y por encima de todo del derecho solemne de su retoño -único, especial, futura figura futbolística del país, tal vez- a retozar en el asiento único y rojizo del parque infantil. El columpio ha dejado un hueco que es como una balconada desde la que se ve, cerca, un esqueleto al fondo de otro par que se perdió hace dos años...

- Mamá -llama Niña Pequeña-, ¿para qué quiero un parque que no es parque?
- Hum.

4 comentarios:

  1. Antes que otra cosa, ¡gracias por la estupenda banda sonora de La guerra de las galaxias! Supongo que no recuperaste ni un céntimo de euro de la derrama porque supongo, también, que no llegaste a exigir su devolución.

    La pregunta es de "hum", en efecto. Tal vez, con un columpio solo, Niña Pequeña no pueda sentir que consigue elevarse más que el viajero de al lado. Si algún día logra responderse a su pregunta, no dejes de consignar aquí su respuesta. Seguro que es aún más genial que la pregunta. Estos niños ......

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  2. ¿Adónde irán los columpios perdidos?
    Tal vez haya un cementerio de columpios, escondido detrás de una cascada de agua, como los cementerios de elefantes de las películas de Tarzán.

    La comparación con el miembro amputado es muy apropiada, ya que un miembro amputado no vuelve, igual que los columpios que desaparecen de los parques. Al menos, los que yo conozco nunca han sido repuestos.

    Un abrazo.

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  3. José Luis, pues no, no reclamé la derrama en su momento, pero creo que la tentación de que papá y mamá pagasen los desperfectos fue grande... Por ahora, Niña Pequeña ha decidido ir a otros parques donde dar rienda suelta a sus deseos de volar...

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  4. Perikiyo, me temo que estás en lo cierto con lo de que los columpios, desagradecidos, nunca vuelven... Los de hace dos años desparecieron (rotos) y ahí quedó su inservible estructura de madera. Eso sí, pagamos todos.

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