domingo, 26 de diciembre de 2010

Es Navidad. Hace frío.

El frío de hoy trepaba por mi rostro como una araña. Sólo cruzaba de mi portal al de enfrente, para llevar a Niña Pequeña a casa de su amiga la vecina y jugar a muñecas; pero tiempo justo para sentir pinchazos de agujas en los párpados. No contento por encontrar la resistencia de mi bufanda y gorro, aplastaba las perneras del pantalón, roía las suelas de las botas, intentaba entrar por los lagrimales de mis ojos; obstaculizaba nuestro menudo paso con el hielo de las aceras, se apoderaba del temblequeo de los músculos.

Niña Pequeña apretaba su mano medio escondida en las mangas de su abrigo.

- ¡Hace frío, mamá!

2 comentarios:

  1. Y tanto que hace, madame.
    Está para congelarse. Que ganas tengo de que vuelva el calorcito!

    Buenas noches

    Bisous

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  2. Madame,
    con decirle que se ha congelado la botella de aceite que tenía en el armario de la cocina...

    Feliz tarde.

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