martes, 22 de marzo de 2011

Tengo todo lo que necesito.

Profe, yo en mi casa tengo todo lo que necesito -me dice alguien.

- Ah, pues aprovecha las oportunidades que se te dan -le contesto.

- Sí, profe -continúa-. No tengo ni que salir de mi cuarto.

- ¿Hum?

- Claro -me indica-. En mi cuarto tengo una mininevera, televisión de plasma, ordenador y consola. No necesito nada más para pasar la tarde.

- ¿Y cuándo estudias y haces los deberes? -le pregunto.

- Con media hora tengo suficiente, profe. Luego, si eso, ya se lo copio a alguien -me dice con desparpajo.

Los datos son reales. La conversación... podría serlo. O no. Yo ya dije aquí en otra ocasión que a los alumnos no les da la vida, lo cual es cierto: la vida puede más y es fascinante. Eso sí: algo les falta: un dispensador de comida en la habitación.

Ahora, cuando lleguen las notas de la segunda evaluación a casa, que no se extrañe ningún padre...

8 comentarios:

  1. Ayer bajé por el pasillo del primer ciclo de ESO para dar un recado. Encontré a mis compañeras (a las 9 y media ya)alteradas. Pregunté qué sucedía. Los alumnos de alguno de estos cursos habían admitido, sin rubor y como lo más natural del mundo, que se acostaban pasada la medianoche porque veían El barco (serie televisiva) o chateaban hasta altas horas o... Es verdad que la vida no les da de sí para dedicarse al estudio pero... ¿Y las familias?
    Una mayoría de los padres ha renunciado a su labor educativa y la han reducido a ser meros subvencionadores de actividades, de comida, ropa; pero de transmitir valores, poner normas, establecer horarios, decir que no (palabra mágica), nada de nada. Los padres no educan.
    Y así van y nos van las cosas.

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  2. Así es Pedro.
    Muchas familias sí se preocupan, colaboran, tienen interés. Pero otras muchas manipulan, delegan, dicen que sus hijos adolescentes son ya mayores y que la culpa del cambio es del colegio...

    Alguien debería avisarles de que todo eso se les pondrá en su contra algún día. Pero la última vez que hice esto resultó que yo era la culpable. Nunca más. Si es necesaria la verdad, que la descubran los padres solos.

    Un saludo.

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  3. Con razón mi hija se enoja conmigo porque la hago salir de su dormitorio para compartir la cena con su hermana y conmigo, o porque le saco la netbook temprano de la noche y la hago apagar el televisor...

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  4. Ana Laura,
    tengo alumnos que dejan el ordenador encendido toda la noche, por si alguien les llama a lo largo del sueño y así poder contestar prestos...

    Un saludo.

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  5. Ah sí, es por eso que se la saco y me la llevo a mi cuarto, no vaya a ser que después de que yo duermo tranquila, se le dé por prenderla otra vez (la quiero mucho, pero no estoy ciega a las manías de los adolescentes). Ella dice que soy paranoica, pero no estoy tan mal, ya veo.

    Saludos!!

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  6. Ah, Ana Laura... Yo haría tal vez lo mismo.
    Por ahora, el ordenador está fuera de su alcance. Ya veremos cuando batallee en la adolescencia...
    ¿Comenzaron las clases allá? Tendrás anécdotas...
    Un saludo.

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