sábado, 5 de marzo de 2011

Es marzo y aún nevando...

Nevó anoche espesamente.

- Mamá -llama Niña Pequeña, mientras caminamos laboriosamente hacia la piscina.
- ¿Hum?
- Mamá, he cogido nieve en el guante -dice.
- Cuídala para llevársela luego a papá.
- No, mamá, ya no puedo -contesta.
- ¿Por qué, Niña Pequeña?
- Porque he hecho magia y ahora tengo agua en la mano...

6 comentarios:

  1. Tu hija es un encanto, Negrevernis. ¡Son tan frescos los niños!!

    Aquí en mi país no nieva, desearía la experiencia de ver nevar, y convivir luego con ella blanqueando todo. Voy a tener que viajar a España en invierno para vivir eso, a lo mejor hago magia también.

    Besos a las dos!

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  2. La nieve es bonita; es como la niebla, por su poder transformador de la realidad. Pero Niña Pequeña ha dado en el clavo; es mágica. Hace desaparecer las líneas del paisaje, unifica los colores y si se toca, desaparece, convirtiéndose en agua. La magia de la nieve.

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  3. Ana Laura,
    tengo un amigo de las islas que vio la nieve por primera vez al venir a vivir al centro de la península... Pero ya cada vez nieva menos por donde yo vivo...

    Si vienes de vacaciones invernales, no te olvides de avisar!

    Un saludo.

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  4. Pedro,
    magia efímera que sólo duró -esta vez- un día...

    Un saludo.

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  5. Sólo los niños y los poetas saben vivir la realidad tal como es, es decir: mágica. Porque todo niño es un poeta, pero sobre todo, porque todo poeta ha sabido preservar su primera mirada de niño.

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  6. Poco duró la nieve, Pepe... Apenas un suspiro de un día, aunque aún se resiste a dejarnos el invierno.

    Un saludo.

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