jueves, 25 de octubre de 2012

Con orden y concierto.

Hoy decidí que las cosas se harían con orden: cada cosa en su sitio, los momentos aprovechados y la agenda encima de la mesa de trabajo para ir tachando lo que fuera haciendo. Porque recordé que una vida desordenada es una vida desleal.

 

2 comentarios:

  1. Pues enhorabuena por tu decisión, Negre. Me ha sorprendido gratamente leer que "una vida desordenada es una vida desleal" porque es una máxima desconocida hasta hoy por mí. La voy a pensar. Y gracias.

    José Luis

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  2. José Luis, creo que una vida que ha perdido el norte, que se conforma con lo más cómodo y con la imagen o que no recuerda ya dónde puso su estabilidad, abandona sus principios tarde o temprano y se vuelve desleal con su trabajo, su familia o sus amigos...

    Un abrazo.

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