jueves, 18 de septiembre de 2014

Jasón, Cadmo y la tierra mojada.

Hoy me pilló la lluvia cuando paseaba -Él me había dicho, al verme dudar, que no llovería, que había viento, pero se equivocó...-, y el campo se transformó a mi paso como aquel arado sobre el que Jasón sembró los dientes del dragón Cadmo: aunque en vez de soldados, nacían violetas y subía olor esponjoso de tierra mojada. 



 

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