domingo, 8 de septiembre de 2013

El dolor es un cuchillo.

Un dolor lacerante y agudo como la última tecla de un piano. Un agujero que se ahonda por momentos, imparable. Un estallido crispante aferrándose con sus uñas a la garganta y el aire que no pasa. Dedos de personas a las que nunca se debió conocer...



 

3 comentarios:

No acepto comentarios anónimos. Si no nos dices quién eres, tu comentario no se publicará.

Visito tu enlace si tu comentario no es spam, anónimo o una falta de respeto.