martes, 5 de agosto de 2014

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Me quedé con ganas de preguntarle porqué tenía el reloj adelantado cinco minutos exactos; comió y cenó a mi lado, y su reloj, en la muñeca izquierda, me iba marcando de soslayo los minutos empleados entre plato y plato. Cinco minutos marcaban las agujas doradas de la esfera. Ni uno más ni uno menos. No sé si es quería ganar la prisa al tiempo...

2 comentarios:

  1. ¿y le habrá ganado? Yo solía tener adelantado el reloj, pero eso no me ayudaba a llegar a tiempo a nada...

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