martes, 17 de enero de 2012
Aprendiendo a leer...
Se le enredan las letras a Niña Pequeña formando palabras... Y qué esfuerzo infinito aprender a leer.
E xisten entre nosotros unos seres únicos, que viven prácticamente de incógnito: los noseabundos . Los noseabundos se mimetizan perfectamen...
Apasionante ese momento. ¡Cuanto futuro encerrado en cada silabeo! ¡Cuánto por descubrir en ese enredo!
ResponderEliminarUn verdadero enredo, efectivamente. Y luego, tras el esfuerzo de tres líneas, recordar qué se ha leído...
EliminarEl esfuerzo infinito ¿lo dices por ella o por ti?
ResponderEliminarImagino que por ella, claro. Pues... no recuerdo yo ese esfuerzo cuando aprendí a leer. Tal vez sí que lo hubo, pero no lo recuerdo: ¿tú sí lo recuerdas?
Nada: seguro que N.P. no lo vive como tú y se lo pasa pipa aprendiendo. ¿A que sí?
Un abrazo
José Luis
A Niña Pequeña le cuesta un poco porque se resiste a dejarse enseñar, en un afán autodidacta. Yo no recuerdo esfuerzo en mi caso. Y sí, tiene un gran ansia de superación.
EliminarUn abrazo.
Es precioso y emocionante asistir a ese proceso, por la ilusión que ponen y lo rápido que aprenden. Aún recuerdo con emoción a la "Señora del Silencio"...
ResponderEliminarUna compañera de trabajo comenta siempre, cuando enseña a sus pequeños alumnos de Infantil, que es sumamente difícil aprender, pero un gran misterio asistir al proceso.
EliminarUn saludo.
Una tía maestra siempre decía, que no había mejor trabajo que enseñar a leer a un niño. Creo que tenía razón. Bienvenida Niña Pequeña al mundo de las letras :)
ResponderEliminarPero qué paciencia tienen los maestros que enseñan a leer...
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