sábado, 12 de septiembre de 2015

Inicio de curso: comienza el duelo.

Hay un nuevo alumno al fondo a la derecha. Como aquel otro, es también moreno, aunque su cabello no se revuelve en guedejas ni muestra honradez en sus ojos, sino la mirada desafiante del león que otea su presa. Aquel confiaba en mi palabra para que su madre le dejara ya salir del colegio y reunir sus sueños rotos de escolar con poco futuro; este otro no me conoce, lo miro y quiero verle, me mira y me provoca: obligación de escolares con poco futuro, ver hasta dónde el profesor está dispuesto a trazar la línea de frontera...

Se recuesta en la pared de azulejos desvaídos, dejando sobre la mesa -otro más- una mochila vacía; canturrea con voz monótona, pero audible, retando a cualquiera a hinchar pecho y plantarle cara. Los otros 30 alumnos respiran el aire tenso de la espera y los dos del fondo me miran de reojo. Me conocen. Ignoro el reto que me lanza en el primer día de clase y el tarareo va cesando durante mi paseo entre los pupitres de sus compañeros. 

- Igual deberías sentarte bien -le digo, con voz amable y marcando bien las sílabas en una bravata-. Por si luego te duele la espalda. 

- No, profe -contesta, cortante, rival-: estoy comodísimo -dice, mientras se abraza a la mochila, ablandada de vacío: sin estuche, sin cuaderno, sin un libro. Adivino que sólo tiene el bocadillo del recreo y, escondido, un paquete clandestino de tabaco.

Han comenzado las clases...

 

sábado, 5 de septiembre de 2015

Hoy, día sin coche.



Hoy fui andando por la calle. Sí. Como suena: tap, tap. Tap, tap. Y la acera era más gris que otras veces, las hojas de los árboles, más amarillas, luciendo ya otoño, el cielo más azul, la gente, más densa. Notaba el vaivén de la mochila en la espalda y oía las espirales de agua de mi botella y hasta el aire hizo un remolino de papeles y bolsas... Caminaba -tap, tap, tap, tap- y el sol brillaba, la calle bullía, un niño arrastró a su madre y hasta me pareció que respiraba...

   

lunes, 31 de agosto de 2015

¿Hay maleducados al volante?


Su cara rezumaba odio: lo vi desde el retrovisor del Negrevercarruaje. Se agarró al volante con la mano izquierda crispada, mientras que con la derecha me señalaba con un índice acusador y sus labios se fruncían una y otra vez en un cúmulo de palabras malsonantes apelotonadas. Lo vi todo, aunque fue por casualidad. 

Oí el motor de su coche -uno pequeño, en gris metalizado, un modelo antiguo, pero que era el coche de ella, pues, seguro él tendría otro más grande, más digno, más- acelerando aún antes de que ella pisara el pedal derecho con furia incontenida, y adiviné que no pondría ni el intermitente para indicar al resto su intención de adelantarme, sin mirar la línea contínua y el horizonte lleno de curvas peligrosas. Se había encontrado conmigo, miserable, en su insignificante vida de conductora de un utilitario y en una carretera secundaria venida a menos. 

Rugió, sí, arañando el asfalto sin dejar marcas, el humo negro y denso del tubo de escape y su rabia envolviéndola como en una niebla demoníaca... 

- Negre, parece que esa de ahí se ha enfadado un poco contigo -dice Él, tranquilo. 

- Eso creo -digo, mirando de nuevo al semáforo, esperando que se pusiera en verde...


 

martes, 25 de agosto de 2015

¿Cómo elegir los juguetes de los niños?

Mamá -llama Niña Pequeña, desde la lejanía del asiento trasero del coche. 

- ¿Hum? -pregunto bajo el sonido del intermitente derecho. 

- Mamá, ¿sabes cómo elijo los juguetes que me llevo cada día a casa del abuelo? -dice ella, de carrerilla, casi sin respirar, no sea que no pueda explicarlo.

- ...

- Muy fácil: yo paso la mano por ellos, hasta que me tocan -explica, mientras se pone en el regazo la bolsa llena de muñequitos que esta mañana la acompañarán a la piscina...


 

miércoles, 19 de agosto de 2015

Soy un ladrillo, lo sé.

Explica la RAE qué es un ladrillo:
Ladrillo. (Del dim. del ant. *ladre, del lat. later, -ĕris). 1. m. Masa de barro, en forma de paralelepípedo rectangular, que, después de cocida, sirve para construir muros, solar habitaciones, etc. 2. m. Elemento de construcción semejante hecho de otra materia. 3. m. Labor en forma de ladrillo que tienen algunos tejidos. 4. m. coloq. Cosa pesada o aburrida. ~ azulejo. 1. m. azulejo 2. ~ de chocolate. 1. m. Pasta de chocolate hecha en forma de ladrillo. ~ seco. 1. com. El Salv. Persona que bebe mucho sin embriagarse. ser alguien un ~. 1. loc. verb. Perú. Ser muy trabajador o muy estudioso.

Era tiempo de vacaciones. Él, Niña Pequeña y yo huimos a la playa unos días: lectura, juegos y arena de la playa. Nos acogía -como no podía ser menos- un colegio levantino, reconvertido en zona de veraneo en los meses de verano.

- ¡Mamá! -llama Niña Pequeña, aún mojada por la piscina. 

- ¿Hum? -respondo, mientras busco las llaves...

- Mamá, haz una foto a esto, que seguro que luego escribes sobre ello... -dice, señalándome un ladrillo de la pared; el corto pasillo conduce al comedor. 



Nunca supimos, con la RAE delante, si el invisible adolescente escribió sobre el paralelepípedo rectangular como aburrido o como trabajador...